La intención de la intervención, en su conjunto, ha sido la de rehabilitar tanto el edificio del Ayuntamiento como del mercado, ordenando además las dos plazas que conecta el primero a través de un pasaje abovedado, con el fin último de recuperar la vida pública de esta zona del casco antiguo. La parcela está dividida en dos sectores rectangulares unidos por uno de sus ángulos. El primero, entre las dos plazas, estaba ocupado por el antiguo Ayuntamiento, testigo del devenir histórico de la población. El segundo, lo constituían edificaciones sin interés destinados al mercado y otras oficinas municipales.

Se decidió integrar las funciones representativas en el edificio tradicional, manteniendo en lo posible su forma inicial, y demoler el resto de edificaciones para reubicar el mercado y las oficinas municipales en un único cuerpo de nueva planta. Uno de los objetivos era dotar al interior de espacios abiertos y transparentes, articulados por un vacío de comunicación e iluminación que recorriera longitudinalmente el edificio. Se reducen, además, al mínimo las particiones, usando materiales ligeros como la madera y el vidrio. La zonas nobles se revisten de madera y piedra de Alhama de Almería.