Para el desarrollo del programa se han tenido en cuenta las especiales condiciones topográficas del solar y de la vivienda rural tradicional en algunos sectores andaluces y extremeños. Ésta se estructura en torno a un gran espacio con las funciones de cocina, comedor, sala de estar, e incluso, a veces, zaguán, haciendo además de espacio distribuidor a otras estancias.

Así, se ha creado un continuum espacial: espacio delantero, porche, cocina, comedor, salón y patio posterior orientado a medio día, que distribuye al resto de habitaciones a través de un vacío en torno a la escalera, que permite la entrada cenital de luz al centro de la vivienda y de la que participan todas las habitaciones. Se obtiene así una atmósfera homogénea todo el día ya que todas las piezas tienen aperturas hacia norte y sur.

El bloque pequeño desarrolla viviendas en una planta en las que el espacio central se abre hacia el paisaje creando una secuencia de vestíbulo, salón, comedor, cocina y terraza exterior. En este caso, la vivienda se distribuye en una sola planta y se accede a ella desde el pasaje escalonado que comunica las calles.