Partiendo de las ordenanzas para esta parcela, se han realizado tres bloques, uno de ellos en la parcela más estrecha, y los otros dos en la más ancha cerrando la manzana. Los bloques están compuestos de viviendas adosadas retranqueadas tres metros de la alineación de la calle, con objeto de crear un recinto que distancie a la casa de la calle y que funcione como área de acceso. La profundidad de la edificación es de 8 metros tal como exige el planeamiento.

Las viviendas cuentan con unos patios en el interior de la parcela que completan la manzana cerrada, y se separan unos de otros mediante muros de fábrica. A estos patios se abren las estancias más importantes de la casa, ya que sus dimensiones de 6 m. de ancho por 7 m. de profundidad, permiten convertirlos en soleados jardines de carácter privado.

Los edificios se rematan siempre con volúmenes que enfatizan la cabecera o diluyen la terminación, en función del trazado geométrico de las calles. Una serie de retranqueos en las fachadas principales generan unas áreas en sombra, de mayor intimidad, que contienen los accesos a cada una de las viviendas. Esta configuración de la planta permite simplificar las circulaciones, agrupándolas en el centro geométrico de la casa, a la vez que  hace posible la iluminación y ventilación al exterior de todas las piezas, incluida la escalera.